
Como decía Vujadin Boskov: «El futbol es futbol»… y como añado yo: «Nunca has visto el partido que vas a ver». Y hoy lo que se ha visto en el Estadio Santiago Bernabeu en el partido de ida de la UEFA Champions League de esta temporada es un partido que marca época.
Manolo Mora.- Un partido donde empezaría adelantándose pronto el Manchester City con gol de Bernardo Silva. Pero el Real Madrid no le perdería la cara al partido y consiguió empatar y ponerse por delante en el marcador con goles de Ruben Dias en p.p. y de Rodrygo, en dos minutos mágicos -exáctamente en los minutos 12 y 14 de la primera parte. Resultado con el que llegarían al final del partido.
Un partido de toma y daca de poder a poder, donde el Manchester City llegaría a remontar empatando y poniéndose por delante por primera vez con 2-3, un resultado que parecería definitivo pero el Real Madrid sacó sus garras en una noche mágica como tantas se han vivido en este tipo de competición en su propio estadio. Conseguiría empatar Fede Valverde dejando nulo el gol anterior de Guardiol.
Un resultado que ni los más optimistas a la hora de hacer apuestas se atreverían a hacer: unos porque pensaban que iba a ser un partido de pocos goles, otros creyendo que iba a ser de goles pero no con tablas a 3.
Todo se queda en el aire en el partido de vuelta, donde volveremos a ver un partido que marque época.