
El alma del fútbol es dúctil pero inalterable. Puede verse afectada por las modas pero si hablamos de fútbol siempre hay que volver al principio: Imaginación, creación, disciplina y eficacia
Anquela, Paco Flores y José Luis Prados. Tres jugadores de fútbol, los tres son entrenadores. Cuando hablo con ellos reconozco la raíz fundamental del fútbol y escucho a tres testigos rebeldes ante la voracidad del fútbol inventado y de sus impulsores.
El juego, siguiendo la afirmación de Mendilibar, está envuelto ahora en estadísticas, medidas, abreviaturas y discursos ininteligibles para los no iniciados. El que conoce poco el fútbol está más cómodo en ese trabalenguas donde, lo fundamental, aparece casi en segundo plano.
Prados, Flores y Anquela no son nostálgicos, están vigentes en la medida que ellos quieran pero, eso también es cierto, no tienen ninguna necesidad de convivir con el discurso de plástico que impone el mercado.
Han echado los dientes en los hornos dónde nace y se funde la idea. Cuando miro esta foto tengo la sensación de estar envuelto por esa sensación que dejan las cosas de verdad. Acentos hay muchos, fútbol solo hay uno y aquí me rodea.